El lifting facial es una de las intervenciones más efectivas para rejuvenecer el rostro y el cuello, devolviendo firmeza, definición y un aspecto natural. Uno de los aspectos que más preocupa a los pacientes es cómo serán las cicatrices después del lifting facial, dónde se ubican y qué cuidados requieren para lograr una cicatrización óptima y discreta.
La colocación, ubicación y extensión de las cicatrices varían según el tipo de lifting y los objetivos estéticos que se busquen alcanzar. En IMAGN Institute, nuestros cirujanos realizan una planificación personalizada para minimizar la visibilidad de las cicatrices y aprovechar los pliegues naturales de la piel.
Los principales factores que influyen son:
Cuidados postoperatorios (higiene, hidratación, protección solar, etc.).
Este procedimiento rejuvenece los tres tercios del rostro (frontal, medio e inferior) y el cuello. Las cicatrices se sitúan delante y detrás de las orejas, ocultas en los pliegues naturales. En ocasiones se realiza una pequeña incisión debajo del mentón, también disimulada en el pliegue natural.
Gracias a que se trata de un lifting facial profundo (SMAS o plano extendido), no se ejerce tensión sobre la piel, lo que favorece que las cicatrices sean muy finas e imperceptibles con el tiempo.
El mini lifting es ideal cuando sólo es necesario tratar el tercio inferior del rostro, como la mandíbula o el cuello. Las incisiones se ubican delante o detrás de las orejas, y en algunos casos se añade una pequeña cicatriz bajo el mentón.
El lifting endoscópico es una técnica mínimamente invasiva indicada para rejuvenecer la zona de las cejas y las mejillas. En este caso, no quedan cicatrices visibles en la piel: las pequeñas incisiones se realizan dentro del cuero cabelludo, quedando completamente ocultas entre el cabello.
Durante las primeras semanas, las cicatrices pueden presentar enrojecimiento o ligera inflamación, algo completamente normal. Con el paso de los meses, se vuelven finas, planas y del color natural de la piel. En la mayoría de los casos, tras 6-12 meses, resultan prácticamente imperceptibles.
Los resultados definitivos del lifting facial se aprecian entre los 3 y 6 meses posteriores a la intervención, cuando los tejidos se han adaptado completamente y las cicatrices han madurado.
Un adecuado seguimiento médico y cuidados en casa son esenciales para obtener cicatrices finas y estéticas.
Seguir los controles médicos postoperatorios programados.
No. Las incisiones se realizan en pliegues naturales o zonas ocultas, como detrás de las orejas o bajo el cabello. Con una correcta técnica quirúrgica y buenos cuidados, las cicatrices se vuelven imperceptibles al cabo de unos meses.
La piel suele cicatrizar superficialmente en 2 a 3 semanas, pero el proceso completo de maduración de la cicatriz puede durar hasta un año.
Sí, después de las primeras semanas y con aprobación médica, se puede usar maquillaje corrector hipoalergénico para disimular cualquier enrojecimiento residual.
El cirujano valorará tu caso y podrá aplicar tratamientos preventivos, como apósitos de silicona o infiltraciones, para minimizar el riesgo de cicatrización anómala.
Sí. Una vez completada la recuperación, pueden combinarse tratamientos como láser, radiofrecuencia o infiltraciones de ácido hialurónico para optimizar los resultados del rejuvenecimiento facial.